Participar en la rehabilitación del Parador de Ibiza, ubicado en la fortaleza de Dalt Vila —conjunto del siglo XVI y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— ha sido un reto tan técnico como emocional. Un proyecto detenido durante años por hallazgos arqueológicos y retomado con una premisa esencial: integrar innovación sin alterar la esencia histórica.
En este contexto, Madeplax aportó soluciones completas de carpintería exterior e interior, utilizando materiales nobles como madera de iroko, aluminium y verre. Nuestro trabajo incluyó:
Puertas balconeras, ventanas y bancadas exteriores en iroko.
Puertas de entrada, paso, técnicas y minimalistas.
Portones, revestimientos, techos y suelos en madera y vidrio.
Armarios, mamparas, escaleras, barandillas y celosías diseñadas a medida.
Cada pieza fue creada con precisión y respeto por el entorno, contribuyendo a un espacio donde la historia y la arquitectura contemporánea conviven con naturalidad.
Un proyecto que demuestra que la innovación puede honrar al pasado.